No rellenar un formulario te puede dejar sin educación superior

Al hilo de la entrada de ayer sobre cambios pequeños y grandes efectos, aquí hay otro ejemplo más, esta vez en Estados Unidos. A menudo parte del problema de las becas y ayudas destinadas a los más desfavorecidos no es que no existan, sino que no llegan a donde tienen que llegar. Parte del problema es que los candidatos a recibir dichas ayudas a menudo no conocen su existencia, y otra parte es que si la conocen, no tienen ni el tiempo ni la paciencia para completar el proceso de solicitud y trámite.

En EEUU decidieron probar qué ocurriría si se ofreciera más información (para los que no lo sabían o lo habían olvidado) y más asistencia personalizada (para los que no lo hacían por el engorro que suponía).

Lo que usaron en concreto fue el FAFSA (Free Application for Federal Student Aid), un formulario de diagnóstico que nos dice si somos elegibles para recibir becas para costearnos la carrera. Para ello decidieron aprovechar que ya había sesiones de asistencia en temas de impuestos para familias pobres: Dividieron a los que venían a las sesiones en tres grupos aleatorios (Nota: previamente habían seleccionado a familias con hijos en edad de ir a la universidad, especialmente aquellos que acababan la secundaria ese mismo año). Sigue leyendo

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Fraude, experimentos y políticas públicas

Aprovechando que el Potomac pasa por Washington, que Roger ha mencionado la idea de las reformas indoloras (juro que había empezado este post antes de que él publicara el suyo!) y ya que el tema del fraude y la amnistía fiscal está de moda tanto para unos como para otros, vamos hablar de métodos (relativamente) indoloros de mejorar la administración pública, en concreto la recaudación.

Para ello voy a mencionar un artículo reciente del Economist sobre las posibles aplicaciones de la economía de la conducta* (la wiki española la llama economía conductual, que me suena fatal) en el ámbito de las políticas públicas. Algunos gobiernos, entre ellos el de Reino Unido y el de EEUU, han creado unidades de investigación que apliquen conceptos de psicología y economía con el objetivo de mejorar las políticas públicas.

Me he puesto a leer un informe de la unidad británica y la verdad es que el trabajo que hacen es muuuy interesante. Cuando intentamos mejorar el combate contra el fraude, la evasión o la morosidad, lo primero que se nos ocurre son ideas como aumentar el número de inspectores de hacienda, o endurecer las penas y enviar a todos los que pillemos a la cárcel. Aunque nos apetezca mucho hacer esto último, a veces hay cambios que son bastante más útiles y además cuestan muy poco. Sigue leyendo