La baja densidad no tiene por qué ser sinónimo de pobreza

Nota rápida, como apunte a la entrada de Roger sobre el informe de urbanización que mencionaba Tyler Cowen en Marginal Revolution (por cierto, también se hicieron eco Matt Yglesias y Ryan Avent en el Economist). El mensaje viene a ser el mismo que se ha venido repitiendo: Las ciudades son más productivas y la densidad de población permite economías de escala muy importantes.

Un argumento en contra de la las migraciones y aumentos de densidad dice que la cuestión es que no podemos abandonar a las regiones despobladas a su suerte. Porque si la gente emigra a las ciudades, las zonas con menor densidad se empobrecerán aún más, ¿no? No tiene por qué ser así. Suecia, por ejemplo, con la excepción de Estocolmo y otras áreas metropolitanas del sur (Goteborg, Malmö y compañía), está vacía. Pero literalmente.

(La región verde oscuro es Estocolmo, las amarillas sureñas son Goteborg et al. Datos en habitantes por km cuadrado. Fuente: Eurostat).

Pero estamos hablando de densidades de población minúsculas, hasta comparadas con España, un país relativamente poco denso. Castilla La Mancha, nuestra comunidad con menor densidad, tiene 8 veces más habitantes por kilómetro cuadrado que Övre Norrland, la región menos densa de Suecia (y 5 veces más que la siguiente).

No obstante, ninguna de las regiones suecas tiene un PIB per cápita por debajo de la media europea, todas han llegado al umbral del 100%.

En definitiva, y una vez más, las zonas urbanas con alta densidad tienden a ser mucho más productivas. Mirad la diferencia entre Estocolmo y el resto. No obstante, eso no significa que el resto del país esté condenado a la pobreza. Es más, el que Estocolmo y el resto de grandes áreas metropolitanas sean centros de innovación debería tener efectos spillover positivos sobre el resto del país, que también se enriquecerá. Esto además de que, como mencionaba en una entrada anterior, cualquier región, esté lo poblada que esté, puede encontrar su ventaja comparativa.

About these ads

2 pensamientos en “La baja densidad no tiene por qué ser sinónimo de pobreza

  1. Pingback: Ciudades y riqueza, segunda parte | Politikon

  2. Pingback: Observatori de ciberpolítica | Densidad urbana, riqueza y entorno rural, una pequeña aproximación desmitificadora

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s