La economía es una guardería (en serio)

La entrada de ayer de Roger sobre los neodracmas en Grecia me recordó una historia que Paul Krugman menciona bastante a menudo: La de la cooperativa de canguros.

Había una vez un grupo de padres de mediana edad que vivían en un barrio de Washington DC. Cuando tenían ganas de salir a cenar, no tenían a quien dejar a los niños, y como no les apetecía pagar a adolescentes para cuidaran a sus hijos, idearon un sistema de intercambio de canguros.

La forma en que esto funcionaba es la siguiente: las familias se apuntaban al club, al que llamaron la Cooperativa de Canguros (Babysitting Coop). Cuando unos padres tenían que salir y necesitaban a un canguro, dejaban a sus niños con una familia que formara parte de la cooperativa. Al ingresar en la cooperativa cada familia recibía un número de cupones que podía usar para pagar a los otros padres que cuidaran de sus niños. Cuando los padres se quedaban en casa, recolectaban cupones cuidando a hijos de amigos, para luego usar esos mismos cupones cuando tenían que salir.

Sin darse cuenta, estos padres Washingtonianos habían creado un modelo de la economía real.

Al comienzo todo funcionaba bastante bien: Todos salían ganando. Pero surgió un problema. Llegado un momento, por un motivo ajeno al sistema, la gente dejó de salir (pongamos que el motivo fue la llegada del invierno y el frío). Había un exceso de gente que quería quedarse en casa y cuidar niños y una escasez de padres que quisieran salir. Se entró en una espiral en la que hasta las familias que querían salir a cenar decidían no hacerlo porque tenían miedo de que las oportunidades de ganar cupones en el futuro fueran pocas. En otras palabras, nuestra economía de canguros había entrado en recesión, y el número de intercambio de cupones (nuestro PIB) cayó.

La solución de la historia es la siguiente: La capacidad productiva de la cooperativa está intacta, y el crunch se puede solucionar aumentando la liquidez de cupones. La dirección de la cooperativa decide repartir más cupones y se soluciona la escasez, volviendo la economía en teoría al punto inicial. Pero para darle una vuelta más al asunto, vamos a intentar recrear el caso de Grecia (y el resto de países periféricos) que mencionaba Roger.

Asumamos que nuestra cooperativa de canguros (la Asociación de Canguros Periféricos) es parte de la Confederación Unida de Canguros (CUC) que decide el número de cupones que hay en circulación. Nuestra humilde Asociación de Canguros Periféricos (ACP) no tiene influencia alguna sobre la CUC, que ya ha dicho que no quiere aumentar el número de cupones en circulación ni en broma, a pesar de nuestros problemas.

Dada la negativa de la CUC tenemos dos soluciones, en principio:

Opción 1. No hacer nada. Poco a poco el número de cupones que los padres están dispuestos a aceptar por quedarse en casa y cuidar niños bajará, y un cupón pasará a tener más poder adquisitivo. Los padres que no tenían cupones son más pobres (su sueldo en cupones por cuidar niños baja), y los que habían acumulado cupones son más ricos (ahora pueden permitirse salir más). Al cabo de un tiempo se llega a un equilibrio, aunque se tarda. Mientras tanto hay gente que querría salir y gente que querría cuidar niños y ganar cupones, pero ambos carecen de una forma de intercambiar valor porque no hay suficiente cupones en circulación. El camino hasta el equilibrio es complicado. Esto es una devaluación interna de la economía canguro-periférica.

Opción 2. La irreductible Asociación de Canguros Periféricos se independiza y decide enviar a la CUC a tomar viento fresco. Para ello empieza a emitir un montón de sus propios cupones periféricos (de ahora en adelante, pericupones). La economía revive porque hay más moneda en circulación, y la gente empieza a salir más porque ya no tiene miedo de que nadie les contrate para cuidar niños, porque sabe que hay suficientes pericupones en circulación para que alguien esté dispuesto a pagarles por sus servicios. No obstante, todo el mundo es más pobre con respecto al resto de cooperativas (porque el valor de nuestros pericupones se ha desplomado en relación a los cupones que el resto de cooperativas de la CUC utiliza). Nos será mucho más caro comprar los servicios de los padres de la CUC. Esto es una devaluación de la moneda. Es rápida, y también nos deja a todos más pobres con respecto al resto de cooperativas. También nos hace más competitivos. El consuelo es que habrá un montón de padres de la CUC llamando al timbre para que cuidemos a sus hijos.

7 pensamientos en “La economía es una guardería (en serio)

    • Gracias Jaime! Es una simplificación, está claro, pero me pareció curioso cómo se podría contar la misma historia (sea realista o no) con Europa🙂

  1. Yo no sé cómo a nadie se le ha ocurrido crear un Partido Comunista Supra-Canguril, que meta en vereda a la CUC y a la ACP, y que fije un par de DDO (Días de Diversión Obligatoria) a la semana en invierno en los que cenar en el restaurante e ir al cine sea obligatorio y se proporcionen taxis con calefacción, pagados con bonos-canguro; así no habría motivos para quedarse en casa y el restaurante también podría subsistir, que de la otra manera lo dudo.

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