Paradojas del empleo en los PIIGs (I)

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Durante los últimos años España se ha ganado a pulso la reputación de zona catastrófica para el empleo, especialmente para los jóvenes. Los datos de enero nos dejan una tasa de paro juvenil superior al 55%. El único (y estúpido) consuelo que nos queda es que no somos los peores. Grecia, en su particular espiral descendiente, nos superó hace unos meses, tanto en tasa de desempleo para el conjunto de la población como en paro juvenil. Unas de las respuestas más habituales a estas cifras es que los datos no se pueden comparar porque en España calculamos la tasa de desempleo de forma diferente, o porque hay una economía sumergida no recogida en las estadísticas – la idea de que el país estallaría si la tasa de paro fuese tan elevada.

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Mozart, pensiones y tasas de retorno

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Hace unos días Chris Dillow mencionaba el desasosiego que parece despertar el hecho de que muchos jóvenes no están ahorrando lo suficiente para garantizarse una buena pensión cuando se jubilen. En una población de edad creciente y con cada vez menos hijos para mantenernos, es un tema que suscita bastante alarma.

Sin embargo, el argumento principal de Dillow es que este exceso de consumo y falta de ahorro por parte de los jóvenes puede seguir un patrón más o menos racional. El tema surge de la idea del capital de consumo, que analizaron en su día Stigler y Becker en este paper clásico. Gastos como tomar clases de guitarra se consideran técnicamente consumo, pero al mismo tiempo mejoran nuestras habilidades musicales, lo cual nos permitirá disfrutar más de cada hora que toquemos la guitarra en un futuro.

 

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Federalismo (I): El problema de los bienes públicos

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Motivado por el estupendo artículo de Víctor Lapuente sobre las virtudes de un – bien diseñado e implementado – reino federal de taifas y la discusión con Penny en Twitter (a quien agradezco, por cierto, sus dotes de capataz de obra), decidí escribir una entrada sobre la teoría del federalismo. No obstante, al repasar los artículos y notas que tenía me di cuenta de da para bastante más, así que voy a optar por el formato fascículo y empezar una serie de posts temáticos.

Esta primera entrada es sobre el ensayo clásico del economista Charles Tiebout, en el que explica su Teoría Pura del Gasto Local (A Pure Theory of Local Expenditure. Aunque no se llevara el premio al título más excitante del momento (por si fuera poco era una respuesta a un paper de Samuelson titulado Teoría Pura del Gasto Público), y aunque a primera vista no parezca tener mucho que ver con el tema, fue uno de los detonantes de los primeros debates sobre el federalismo fiscal…

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La mitad olvidada (artículo en Agenda Pública)

Aquí os dejo una entrada que me han publicado en Agenda Pública:

En España más y más a menudo se escucha la palabra dualidad, lo cual es positivo porque significa que está entrando a formar parte del debate. Naturalmente, lo normal es que se refiera al mercado laboral, y a la brecha nefasta que existe entre los trabajadores con contratos indefinidos y los que no tienen otra que tienen que resignarse a contratos temporales o, aún peor, el paro. Un problema sobre el que, por cierto, ha hablado extensamente Pablo Simón.

Aprovecho este tirón para hablar de otros tipos de dualidad que son igualmente dañinos y además están relacionados con la dualidad del mercado laboral. Hablo de la dualidad en niveles de educación, especialmente entre universitarios y no universitarios. El incrementar el nivel de graduados universitarios es una de las propuestas favoritas de cualquier programa electoral (sea de izquierdas o derechas) porque, francamente, a muy poca gente le parece mal. Uno de los ejemplos más famosos es el del nuevo laborismo de Tony Blair, que allá por 2002 se propuso que el 50% de los jóvenes británicos fueran graduados universitarios.

Potenciar la universidad es una idea excelente. Hay una relación bastante sólida entre el nivel educativo de un país y su crecimiento económico, y nuestras economías necesitan a más trabajadores de alto capital humano. Como apuntan en el informe especial sobre el mercado de trabajo global del McKinsey Global Institute, se estima que para 2020 en los países desarrollados haya un déficit de 16 a 18 millones de trabajadores cualificados. Nadie duda de la necesidad de incrementar el número de jóvenes que tiene educación terciaria…

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De la migración de investigadores

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Hace unas semanas unos investigadores del National Bureau of Economic Research publicaron un paper sobre la movilidad de los investigadores en distintos países. La revista Spectrum nos ha hecho el gran favor de pasar los datos de una tabla a una gráfica estupenda que muestra el porcentaje de investigadores de un país que son inmigrantes (izquierda) y el porcentaje de investigadores de ese país que emigran (derecha). Los resultados son muy interesantes…

Nota rápida: Teherán y el colapso del rial

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En Teherán, ahora mismo, los rescates y la reelección de Obama importan bastante poco. Me explico. Aunque los medios no se hayan hecho demasiado eco de la noticia, en la última semana el rial, la moneda iraní, ha perdido un 60% de su valor. El lunes 24 de septiembre, un dólar costaba 24600 riales en el mercado negro. Una semana después, hace solo un par de días, costaba 39000.

Más economía política y menos política económica

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Desde lo patético de ver a Rajoy negando categóricamente la existencia de contrapartidas para el rescate a Angela Merkel saliendo a recordar que there is no such thing as a free lunch, la condicionalidad ha tenido presencia constante en el imaginario de esta crisis. Las condiciones han estado presentes en todos los rescates. El uso de esta estrategia no es algo novedoso. Desde hace décadas la Unión Europea ha estado utilizando zanahorias y palos, siendo el sistema de accesión a la Unión el caso más evidente.

El caso es que tras más de dos años de rescates, las (buenas) políticas ni están ni se las espera. En Portugal, el gobierno está en apuros y reformando como en España, poco y mal. En Grecia, en el ámbito de la administración y la regulación, la vida sigue igual. Como apuntaba el Economist hace unas semanas, las reformas brillan por su ausencia. Por ejemplo, el plan para cerrar y fusionar oficinas de recolección de impuestos no ha avanzado demasiado.